SE ACABA EL CURSO!!!!!!!

Muy buenas a todo el mundo!!!

Siii, por fin acaba un duro curso, que esperamos haya sido muy fructífero para vosotr@s, que hayáis aprendido mucho, disfrutado más aún y por supuesto, haya sido muuuuy COEDUCATIVO.

Para despedirnos os dejo la historia de Bobbi Gibb, que corrió el maratón de Boston a pesar de la prohibición que tenían las mujeres de correrla.

En 1966, las cosas eran muy diferentes para las mujeres en Estados Unidos. La igualdad de género era casi inexistente; sin embargo, esta mujer quería demostrar que el sexo de una persona no importaba. Bobbi Gibb amaba correr y deseaba hacerlo en el maratón de Boston, pero a las mujeres no se les permitía participar. Aun así, siguió a su corazón y se presentó sin importar la opinión de otros. Corrió todo el maratón sin un número.

Se mantuvo en carrera a pesar de que los demás maratonistas, todos hombres, intentaron detenerla. Se convirtió en un ejemplo para las mujeres de todo el país, al ser la primera mujer en correr un maratón en la historia de los Estados Unidos.

HASTA SEPTIEMBRE Y QUE PASÉIS UN VERANO ESTUPENDO

NO ME PEGABA, PERO…..

No me pegaba, pero podía dejar de hablarme e ignorarme durante días,

No me pegaba, pero cuando estaba en casa siempre estaba metido en otra habitación, metido en la computadora o viendo la televisión .

No me pegaba, pero un día podía ser atento, cariñoso y estar presente y al otro distante , frío y agresivo 

No me pegaba , pero era frío y distante física y emocionalmente. Llegó a no tocarme durante meses.

No me pegaba , pero me ilusionaba con promesas que nunca cumplía

No me pegaba, pero invalidaba mis emociones y mi percepción de las cosas. Decía que exageraba o imaginaba cosas

No me pegaba, pero le hablaba mal de mí a la gente y a nuestros hijos. Les decía que estaba loca, que vivía en las nubes, que no lo atendía, que era egoísta y fría

No me pegaba, pero se enojaba cada vez que me enfermaba. Me hacía sentir que yo daba problemas. Un día me operaron, no quiso acompañarme al hospital yo sola me internada yo sola me daba de alta 

No me pegaba, pero me responsabilizaba por cosas que estaban fuera de mi control. Y todo lo que pasaba era culpa mía.

No me pegaba, pero era mezquino con el dinero. Siempre decía que no tenía y menos para mí 

No me pegaba, pero me dejaba sola en momentos complicados y difíciles como duelos y enfermedades. 

No me pegaba, pero nunca me concedió un día especial. Fue omiso en aniversarios y fechas relevantes. Hubo un cumpleaños en el que me ignoró deliberadamente todo el día.

No me pegaba, pero dañaba mis objetos personales o maltrataba a mis mascotas y a mis seres queridos.

No me pegaba, pero nunca admitía responsabilidad alguna en lo que hacía y siempre terminaba haciéndome sentir culpable y hasta pidiéndole perdón.

No me pegaba, pero me dejaba todas las responsabilidades de la casa y la familia porque él siempre “estaba muy ocupado trabajando.

No me pegaba, pero todo el tiempo estaba de mal humor.

No me pegaba, pero se enfadaba y me ofendía constantemente cuando no hacía lo que el quería . Y cuando él me acompañaba a  algún lugar, iba enojado por el tráfico, peleando y haciéndome sentir que causaba problemas. A veces conducía a toda velocidad haciéndome sentir mucho miedo.

No me pegaba, pero nunca me decía un halago. En cambio, se la pasaba hablando de lo bonitas, capaces o inteligentes que eran otras mujeres.

No me pegaba, pero podía lastimarme con sus actitudes, dejándome llorar toda la noche, mientras me ignoraba y  dormía plácidamente.

No me pegaba, pero cuando íbamos a algún lugar, aceleraba el paso para dejarme atrás muchos metros o incluso perderse, para luego enojarse conmigo “por ser lenta”

No me pegaba, pero bosiferaba y amenazaba con palabras crueles  cada vez que no hacía algo que él quería, y me decía que nunca iba a encontrar a nadie mejor que el y nadie más iba a poder  quererme y terminaría sola.

No me pegaba, pero me hacía sentir tonta, torpe e insuficiente y me comparaba con otras mujeres.

No me pegaba, pero controlaba mi tiempo, mis actividades, mis amistades, mi dinero.

No me pegaba, pero me hacía esperar horas o días para hablar de algo importante para mí o para hacer algo que necesitaba, llenándome de ansiedad.

No me pegaba, pero me era infiel.

No me pegaba, pero me llevaba al límite con sus actitudes o indiferencia para hacerme explotar y luego acusarme de loca e inestable y quedar mal ante los demás.

No me pegaba, pero tengo trauma, complejo, disociación, ansiedad, depresión, fobia social, ideación suicida, híper reactividad, híper sensibilidad, trastornos del sueño, desórdenes alimenticios, autolesiones, híper vigilancia, fibromialgia, exceso de cortisol, artrosis desorden intestinal, hígado graso, osteoporisis, etc etc 😔 

No me pegaba, pero me dejó aislada, sin red de apoyo, dependiente económicamente, totalmente desempoderada.

No me pegaba pero ejerce control económico y patrimonial, me amenaza y me tiene atemorizada Y como no me pega  nadie puede ver mis heridas que son tan profundas que atraviesan mi pecho hasta el alma. 

Nadie me cree y dicen que exagero o invento. Y como no me pega para los jueces no hay delito y no puedo obtener justicia.

😔💔😞 

Ámate Mujer

Ámate RossRosse 

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«Mi voz es tu voz»

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#ParaReflexionar 

#niunamenos

ACTIVIDADES EN EL MES DEL ORGULLO LGTBI

Como el curso pasado, estos últimos días de curso realizamos una serie de actividades de concienciación y respeto al colectivo LGTBI, aprovechando que es el mes donde se celebra el orgullo.

Comenzamos con una frase en el frontal del instituto pidiendo el respeto hacia lo que cada uno se siente y hacia las identidades sexuales.

Y al costado un stand con una serie de conceptos básicos sobre IDENTIDAD SEXUAL E IDENTIDAD DE GÉNERO.

Una vez aclarados los conceptos, retamos al alumnado a completar un rompecabezas….te atreves?????

EL DOMINGO VOTAMOS!!!!!

Reflexión acertadísima de la compañera Carmen Bretones, profesora en el IES Macarena:

“ Este domingo los españoles estamos llamados a acudir a las urnas para votar a nuestros representantes para el Parlamento europeo. En los últimos tiempos, entre los distintos comicios nacionales y autonómicos, con sus campañas y precampañas, parece que estamos todo el día votando y parte de la ciudadanía empieza sentir cierto hartazgo. Por eso creo que es un buen momento para recordar que el derecho a voto no siempre ha sido tal derecho, especialmente para la mujer que no lo consiguió en la mayoría de países occidentales hasta bien entrado el siglo XX.

Las sufragistas, para algunos teóricos consideradas la primera oleada de feministas organizadas, tuvieron que luchar sin medida para lograr que la mujer pudiera votar: lo hicieron en la calle, en la política, en el parlamento, en la cultura, hicieron huelgas de hambre, fueron detenidas, algunas incluso se inmolaron.

Hoy resuenan nombres como los de Clara Campoamor, Victoria Kent, Millicent Garret Fawcet, Emeline Pankhurst y su hija Christabel, Lucy Stowe, Julia Ward pero fueron miles, cientos de miles, las que con su coraje y determinación lograron aquel hito que fue simplemente el de elevar a la mujer a la categoría de ciudadana.”